Buenas noticias habemus en el padel alavés. El CAP rueda y esto ya no hay quién lo pare afortunadamente. Después de tantas horas de estudio de calendarios, disponibilidades, obras, riñas, negociaciones, subvenciones, dimes y diretes se da el pistoletazo de salida a este circuito deportivo que tantas alegrías y momentos de divertimento nos proporciona. Gracias a todos los culpables por permitir de nuevo esta séptima andadura.
Todos los amantes a este deporte disponemos en nuestras agendas la crucecita correspondiente a cada torneito, comenzamos a hacer nuestras cábalas y apuestas por quién ganará o quien dejará de ganar, nos empezamos a poner distintas metas, alcanzar el Master A, o el B, conseguir llegar al puesto tal del ranking, ...quedar por encima de fulanita o menganito, empezaran a rodar los cruces de parejas tan mal vistos en otras lides de la vida y tan enriquecedores en este deporte, y vuelve a relucir ese espíritu y feeling que rodea a este circuito y que ninguna otra competición es capaz de sonsacar.
Y como tal sentimiento CAP que se avecina, se atisban ya por el horizonte esos actores y actrices de la película como son los propios jugadores que proporcionan el verdadero sentido a la competición. Cada jugador con su perfil, ideología y manera de ser distinta le imprime un carácter y proporciona la salpimienta que necesita el CAP para alcanzar el éxito rotundo que tiene.
Comienzan a bailar por las pistas los distintos jugador-tipo como si de la comunidad de propietarios televisiva se tratase:
- El “despachos”: no juega ni a tabas pero siempre sabe aliarse con una pareja que tiene más nivel y mejor posición ranking.
- El “despistes”: nunca sabe a la hora que juega, llega tarde al plazo y hora de inscripción.
- El “observaciones”: Suele dejar del orden de 7 líneas en la casilla de horarios y disponibilidad, coincide que tiene dos bodas, una comunión, cumpleaños del suegro, clases de ingles de la niña y reunión de trabajo hasta las 21h....y aún así protesta porque no le gusta la hora que le han puesto.....
- El “competitivo”: no le gusta ni perder al peloteo.
- El divertido, el mal compañero, el bendito compañero del mal compañero, el chapas, el comentarista de partidos desde la ducha o vestuario, el figurín, el estratega de los cuadros, el pesimista, la malaspulgas, Don Excusas, el que se compromete a jugar con 3 el mismo torneo, el quejica, la observadora, el analista de partidos de los buenos, el crítico con el juego del contrario, el superclase, el gentleman, el patrocinador, el esponzorizado, los benditos organizadores y jueces árbitros, las increíblemente benditas de las mujeres de los jueces árbitros (qué paciencia tienen), la respectiva de cualquier jugador del CAP (qué paciencia tienen también con nosotros) o los maridos de las jugadoras (sufridores desde la grada), el que se escaquea de pagar, la novia antipadel, el colaborador con la organización, el resacas, el dispuesto a colaborar, el opuesto a colaborar, el conjuntado, la pincelín, el nomepierdounpartidodeJon , el menor que ansía jugar el CAP, el presi, el que nunca le va bien el obsequio, el tricotoso, el que llega dos meses tarde a recoger el regalo, el que no quiere jugar en Mendi, el yo no juego con fulanito, el que pide privilegios, el estiramientos, la que no quiere jugar en cemento, el eventos familiares, el posturitas, el impuntual, la salado, la sonriente y alegre, el que quiere jugar con todo el mundo, el que llama a la organización 12 veces al día, el cruce de mensajitos con los resultados de cada partidito, el powerball, el gatorades,......
....y un sinfín de jugadores a los que tenemos que agradecer que sean de esa manera tan peculiar para que integren este circo tan maravilloso que es este nuestro CAP. Pero ojito sin pasarse que muchas veces alguno meamos “fuera de tiesto”. Paciencia, respeto y fairplay para todos. Así seguro que hacemos un CAP mejor.
Deivit. |