EL TRES
Tres de tres. Si es que no son cuatro. Dejémoslo en tres. Tres torneos consecutivos a la porra nada más empezar. Primer choque y descarrilado. ¡A la mierda!, a la manera de decir de Fernando Fernan Gómez . Y lo peor, en tres sets, con lo que se demuestra que, definitivamente, he entrado en la tercera edad. Se repite el tres. Maldito primo y sus múltiples. Ya no puedo con los partidos largos. Estoy desolado. Una temporada entera que paso de desolación en desolación. Y ni así llego a finales. Categoría de veteranos ¡ya!.
Lucas Zaffi “cazavampiros” y Victor González nos clavaron la estaca en lo más hondo del pecho, en pleno corazón, a Manu Fuentes y a mí. A los dos. Y sin embargo supermario y yo disfrutamos como enanos, como chiquitines que somos. Jugando un buen pádel, con mucho ritmo, peleando todas las bolas y bajándolas casi siempre. Nos supo a gloria la cerveza con limón del tercer tiempo. Nos la habíamos ganado. Caímos con honra, con honor. Fuentes anda ahora con el intercajas. Ahí manda él, con Obregón, Carrasco y cía.
Peor me fue en el mundial, en la previa de la pre-previa de la previa del mundial. Suco me dejó jugar con él. Y también caímos. Me dolió porque enfrente estaban Rupérez y Juste, una pareja compensada que mordió el polvo en el primer set y nos lo hizo comer luego en los dos siguientes. En un par de cucharadas. Sin enterarnos. Y a David siempre le tengo ganas. Por eso me costó asumir la derrota.
Y lo bonito que resulta salir de la cancha con una sonrisa aunque te hayan untado el morro. Como niños “ennocillados”, untados hocico y morro y felices como perdices a pesar de la cruel derrota sufrida contra Ozores y Martín, abandonaron la cancha en la noche del domingo Txusmi y J.J. Les metieron una buena y sin embargo supieron admitirla como un par de buenos deportistas. Ozores y Martín, que llevan unos cuantos CAP jugando juntos, ya meten miedo hasta a los más grandes.
Lección de Marquínez y Pérez, el gigante verde, el carretillero de los espárragos de la tele, que dicen las chicas que se parece, por lo atractivo, al que sale de un frigorífico con una carretilla de espárragos de Navarra, los “cojonudos”, insisto en lo deportivo de vuestra asunción de la derrota. Se que no te van a gustar las comparaciones o símiles pero, qué le voy a hacer Txusmi, no haber crecido tanto y ser tan guapo. Y tan buen profesor.
Mendía y zurdo de nafarrate han evolucionado a la velocidad del sonido. Da gusto comprobar que otros sí son capaces de ascender peldaños. A ellos aún no les ha llegado la presbicia padelística- Otros sin embargo, o gafas o al pilón.
Las nuevas generaciones vienen pegando fuerte. Adriana, Patricia, la chica Arbulo, el Veras, Capillitas, Carrasquito y Ander, con el campeón del mundo Alegría y otros algo más creciditos enseguida nos pasarán por encima. Gonzalo Medrano, retirado por voluntad propia de los agobios del CAP ha jugado el último con su íntimo Marcos. Aluciné con el chaval. Alucinaba el chaval. Alucinados todos con la derrota a los puntos contra un par de buenas raquetas, las de Iñaki Iriondo y Rafa Larrumbe: tres sets, tres necesitaron para domeñar a Gon y Marcos. Igual de bien que Gonzalo al txiki, llevó Txusma de la mano al pequeño Ander para ganar en consolación, a los duros Roa y Aldaiturriaga, en partido de consolación en el duro cemento de la Peña. Txusma se agarró al fondo, y no dejó de tirar de la brida al pequeño Pérez para que no perdiera la concentración a lo largo del partido a nueve. Desesperados, Iñigo y Koldo no paraban de lanzar bolas a la pared mientras sus oponentes no se cansaban de pasar y pasar bolas lentas a campo contrario. Había que ver la desesperación de los perdedores: de 4ª Regional, grupo IX parecían, se dijeron. Y sin chistar, a la ducha y a callar.
Para joder la marrana y continuar con el tres, la buena-mala noticia del triunfo de los guerrilleros y estrategas Ivan y Fernando Martínez ante mis verdugos que nombraba algo más arriba. Supieron cómo jugar a González y Zaffi, ganarles en tres sets y hacerles un rosco en el tercero. Excelente noticia para los evolucionados. Me alegro un montón por ellos. Porque se han ganado el derecho a jugar en primera como los grandes entre los grandes. Sí señor, así se hace. Y si antes he dicho mala, si lo es, es porque a mí me deja en el fango, retrasado. Cada vez más retrasado. Hundido y perdido. Pero con la moral intacta. Bueno soy yo.
Antes que a estos, Ivan y Fernando habían eliminado a José Manuel Gregorio y Joseba Vázquez. Seguro que no esperaban caer derrotados. Se fueron rumiando la derrota pero con un talante “zapatero” que te cagas. No les valió de nada la estrategia. Enfrente estaban el zorro del desierto y la
zorra del queso. También en tres se los comieron. ¡Cómo son los Martínez!
He visto como caían dos viejas glorias en un día en el que el señor Gordon se asomaba a 150 km por hora por la costa gallega. 7-0 en la muerte súbita tras un primer set muy igualado, aunque los veteranos Zaballos y Vidal-Abarca anduvieron siempre a remolque, y hasta con 4-1 en contra. Pelearon como dos veteranos de guerra pero los del otro lado de la cancha rayaron a muy grande altura: Gorka Fernández Miranda, ex presidente del congreso, al que algunos llaman el Corchinaidis del padel, anda pletórico de forma, y gana más puntos que nadie. Su compañero, Patxi, al que hacía tiempo que no veía, no paró de coger bolas increíbles, pegarle duro y sin apenas fallos, su talón de aquiles bien solventado a pesar del irregular vuelo de la mayoría de las bolas, por culpa del viento.
En el cemento, al mismo tiempo, y después de perder el primer set Roth y Gonzalo, el profesor de tenis de la peña, otro que juega muy poco a esto, y que cuando se ponga, si es que se pone, nos pondrá en un apuro a todos, se impusieron a Ramón Pereiro y Albaina. Un partido en el que Alberto le echó paciencia y garra para convencer a su pareja de que la victoria era posible. La casta, y la mentalidad fueron claves. Otra vez en tres sets. El 3º. El 3.
El Talón de Aquiles, uno que se rompió hace unos meses, ya restablecido, se probó en el Deslan Formación. Le echó una mano la voluntad de hierro de Gotzon Lopez Aberasturi, Lito, el padre de Iñigo Lopa., que se acompañó de Alain Knöor, uno de los nuestros ya, vástago de la gran Amaia. Aquiles y Alain jugaron la final de 4ª y la ganaron. Lito ya está de nuevo entre nosotros. Con hambre, y la mano decidida a dar caña a diestro y siniestro. Bien, muy bien la pareja subcampeona: “Topete” Aramburu y Marcos Larralde.
Mérito el de quienes pasan de puntos y juegan con amigos, peques, alumnos de compromiso, y novias, hermanas, mujeres y chicas en general. Mérito de estas también por jugar con tanto listo, esposo exigente pero zafio, novio impaciente o profe insufrible. No es el caso. Pero mérito de Espada y Josetxo. A Blanca la bombardearon. A Josetxo se le acabó la paciencia. Y a ambos les cayó encima la lentitud y perrería de dos ilustres del CAP: Luis Aguirre y Salazar.
De más finales no se más. Llovía. Me quedé en casa. Un amigo me trajo el portarretratos. Le pondré una foto. Para Manu, un amigo al que acompañé en el CAP. Besos.
En un tris acabo la redacción. Tres tristes tigres comiendo trigo en un trigal. Los ramones y David. Tres cronistas del padel. Tristes. Gatitos. Derrotados. Necesitados de aliento. Tres. Y una figura, la del que ama este deporte por encima de………muchas cosas.
P.D. Sólo para pacientes y amigos. Los demás que relean el Código, please.
Ramón Urbina
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