MEDALLA DE ORO, CAMPEONES, OE, OE, OE
Los Pau, como los Pou han subido a lo más alto. Campeones del Mundo con la Bomba, Jorge y José Manuel. Más de media ACB ha cobrado protagonismo en Japón. Y aroma baskonista a tutiplén: asado argentino, fusiles lituano y turco y oro patrio amarillo y colorao de un par de ex combatientes que harán la de Flandes por Toronto con los Raptors. Podría añadir aún más cosas pero tampoco quiero extenderme con la gesta. He agarrado el teclado con el CAP recién retornado y el mundial del metal más noble aún colgando del cuello de los jugadores, con Gasol en silla de ruedas y Pepu Hernández doliente.
A mi me gusta el fútbol pero admiro a los larguiruchos de la canasta.
Y amo el padel.
Mi amiga Lourdes me contó una historia del último CAP. Me la contó cuando la penúltima redacción ya estaba colgada aquí. Decidió que el partido había concluido y se marchaba para casa con el último set por cerrar. No recuerdo bien la historia. Ni la manera de contarla para hacerlo con chispa. Pero, creído ganado, perdieron el partido. Y hubo risas, imagino. Beatriz, la rumbosa morena, “la Rumorosa”, está tan apegada al padel como servidor de ustedes, y su marido, el elegante doncel ya se ha hecho otro habitual de las canchas. Como el señor Samaniego, el marido de la eléctrica Teresa Crespo. Menudo par, los dos hombres. Morenos y guapos. Pinceles de tez morena que dibujan golpes de movimiento abstracto ante tanto maestro que anda suelto. ¡San Román, qué genio!
Genio inmenso el de Vidal y Txuma. Vaya par de gemelos. El genio más vivo del circuito. Caracteres de polo afín, siempre positivo, que probaron el sabor de la derrota en la nueva cancha de San Andrés. Para cuando se hicieron a la idea de que se acabaron las vacaciones ya estaban fuera de la pista. Lo serio se lo mostraron en un abrir y cerrar de ojos Goitia y Aldaiturriaga en un partido redondo de principio a fin. La pista de San Andrés está hecha para Iñaki; saque, volea y golpe de fuerza por alto para que la pelota se levante hasta el cielo desde la pared del fondo. El juego en San Andrés es para pegadores. Y ágiles. A mi me va. Pero me pilla con unos cuantos años de más. Una pena. La instalación son dos cajas de zapatos acaloradas. Unos vestuarios en medio y un agua que no es que te limpie o elimine el sudor, te quita la piel directamente. Colocas unas nécoras bajo el chorro de agua y ya está: te las puedes comer in situ, mientras te afeitas o te pones los calcetines. Suelo duro, ojo con tobillos y rodillas. Os ruego encarecidamente que no intentéis que la suela de la zapatilla resbale, dejad el culo pegado al suelo, las rodillas flexionadas y andad como si bailarais claqué o defendierais a Papaloukas. Techo próximo, y por si no estuviera cerca, unas vigas de hierro para joder la marrana con las bolas altas. No se os ocurra tirar globos desde el fondo, es difícil. Hacedlo a mitad de pista si no hay remedio. Apreciad antes la bola rasa, la alta mal tirada es pena capital, condenación eterna. Y si hay suerte con la suerte, y os toca la pista con grada podréis respirar. Hacerlo en la otra, en la caja de cerillas, es imposible. Pero menos que hacer de espectador. Para ver un partido te arriesgas a asomar la cabeza y que te la arranquen de un bolazo.
En los fondos, metacrilato en plan uralita ondulada que engaña la vista. La primera impresión no es buena. Pero ni estas, ni ninguna otra estarán nunca sujetas a críticas porque todas las del mundo, todas, salen ganando en cuanto las comparemos con lo que nos han regalado en Mendizorrotza. Al final, y al tiempo, nos vamos a acostumbrar a San Andrés, y terminaremos por jugar mucho ahí dentro, en el invernadero.
Me dijeron que alguien quiso pintar de amarillo el suelo. Sería el mismo que diseñó las cubiertas de Mendi. Me da que estas dos y el par de pares que abrirán por ahí en los meses venideros abrirán el padel a los barrios vitorianos y sus vecinos. Un padel total, abierto, proletario, participativo y democrático. Chavales, chavalas, apuntaos. Es cojonudo. Además, en breve, se abrirá en Lakua un centro de alto rendimiento para los que rinden o no, para todos: Viva la República y viva el rey Sol. Ariño, eres el sol, y tus satélites y planetas ya se han hecho a tu luz.
Tras el varapalo, Vidal y Obregón bregaron con Pepe Pérez y otro Peña y, más hechos a la cancha, recuperada la moral y la autoestima, con un “ a partir de ahora ya sabemos lo que tenemos hacer, o sea que, ojito con nosotros” les endosaron un 9/3 consolador.
Los Gotilla y Koldobika mordieron el polvo, y empezaron bien no te creas, en segunda ronda de la primera categoría ante la pareja formada por Mikel Okiñena e Ignacio García, dúo capaz de hacer algo grande en el GILSA de Tomi Pérez. El chaval de Fadura, majo donde los haya, anda preocupado por el par de canas que le han salido este verano y confieren a su sin par figura un halo de madurez, que ya veo no quiere admitir, impropia, pensará él, de un mocetón en edad casadera hacia el que se derivan y desvían las miradas de las niñas y menos niñas que acuden a los partidos del circuito alavés. Miguel Pérez cada día se le parece un poco más. Será porque trabajan juntos. O porque los dos son guapos. Vaya usted a saber.
Yo también las peino, aunque cada vez son menos, porque hasta éstas se me van yendo con prisa de mi blanca y despoblada cabezota. Pero haberlas haylas. Pero lucen menos, ¿no?.
Y a propósito de mí mismo. Yo ya estoy fuera. Como siempre, y a primeras de cambio. Me ha tocado de pareja, lotería grande un compañero de postín: el gran Rupérez, el Maestro de Esgrima. El dueño del “florete” conocido golpe de derechas que muy pocos dominan, casi ninguno entrena y menos aún osa poner en acción a la hora de verdad. Apunten los pasos: piernas abiertas y estiradas, frente a la red, en paralelo, brazos en cruz y mirada fija en la bola a la que con esfuerzo se ha debido llegar. Ësta le coge a uno ligeramente apartado, y aunque ha llegado suave, se ha levantado en exceso. La manera de devolverla es echarse hacia atrás, o como hace Deivit, raqueta al cielo y en esa postura que antes dibujaba, bajar el brazo derecho para rozar con la raqueta la bola que, impulsada con fuerza y con un movimiento descendente pasa muy cerca de la red y a los pies del rival. Aramis el monje no lo haría mejor.
Los Capillas, capillas y capillitas, Carlos y Carlitos hubieron de rendirse a la evidencia: hoy por hoy no pueden con nosotros pero en cuanto el chico crezca veremos. David y yo rezaremos entonces por tener chance y su padre para que le permita jugar con él.
Gorka Fernandez Miranda e Iñigo Robredo aparecían otra vez en mi camino. En el último CAP cuando me acompañaba Ignacio Vidal Abarca. Y como entonces tocome doblar la rodilla. Primer set favorable y once juegos consecutivos para ellos. Gorka está hecho para jugar en esa caja de cerillas. Ojo con él..
Esta noche llega España a Madrid. Y juro que seguiré emocionándome con ellos. Con el brillante oro de un deporte que a un vitorianico acostumbrado a las grandes gestas de la canasta aún me ciega. Como me ciega el amor por el padel y por quienes lo practican. De los resultados finales ya os informarán otros. Aquí no cabe nada más. Oro para todos. Estad con Dios.
Ramón Urbina
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